Guerra aseguró que para la
prevención de enfermedades gastrointestinales la clave es almacenar, limpiar,
cocinar y manipular los alimentos de manera adecuada.
“De igual forma se debe
tener en cuenta los restaurantes o expendios de comida que utilizamos, debemos
estar seguros que estos cumplen con las normas de higiene ya establecidas”,
recomienda el facultativo de Hospiten.
Dijo que en caso de
producirse enfermedades de origen alimentario y deshidratación durante el
período de Semana Santa, es recomendable tomar mucho líquido transparente,
incorporar gradualmente alimentos sólidos en la dieta a medida que se recupere
el apetito y evitar alimentos grasos, azucarados, leche, productos
lácteos, cafeína y alcohol hasta recuperarse.
El galeno sugirió que si
pese a adoptar esas medidas, los síntomas persisten, el paciente debe acudir a
un centro de salud.
En el caso de los lactantes
y niños que presenten síntomas de enfermedades alimentarias, sugiere
suministrarle bebidas especiales que eviten la deshidratación, darle alimentos
en cuanto tenga hambre y no suspenderle la leche materna o de fórmulas sin
diluir a los lactantes.
El Gastroenterólogo de
Hospiten explicó que época de vacaciones la población debe aumentar el consumo
de líquidos, debido al incremento de las actividades físicas y a la exposición
prolongada al sol.
“Cuando está deshidratado,
su cuerpo no tiene suficiente líquido y electrolitos (minerales en forma de
sales, como el sodio, el potasio y el cloruro) para funcionar adecuadamente”,
advierte y asegura que el único tratamiento que se necesita es reponer el
líquido y los electrolitos perdidos para evitar la deshidratación.
Dijo que las
enfermedades de origen alimentario son infecciones o irritaciones del tracto
gastrointestinal, provocadas por alimentos o bebidas que contienen bacterias,
parásitos, virus o sustancias químicas perjudiciales.
Citó entre las más
conocidas enfermedades transmitidas por parásitos protozoarios a través de
alimentos y/o agua la giardiasis y la amebiasis.
Indicó que los síntomas
varían de leves a severos y que incluyen malestar estomacal, cólicos
abdominales, náuseas y vómitos, diarrea o diarrea con sangre, fiebre y
deshidratación.
También se refirió a la
ciguatera, que es una enfermedad que se contrae al consumir pescado y que es
endémica de los mares tropicales, y explicó que puede producir síntomas
gastrointestinales como nauseas, vómitos, diarrea y cólicos así como síntomas
neurológicos, musculares y cardiovasculares.
0 Comentarios