ÁFRICA
La app se conecta al microscopio mediante Bluetooth y controla los movimientos y el enfoque del mismo para analizar automáticamente la muestra y obtener las imágenes necesarias para el diagnóstico.
Barcelona.– Un equipo de
investigadores ha creado un sistema a partir de inteligencia
artificial que combina una aplicación móvil con un microscopio
robotizado de bajo coste y que sirve para diagnosticar la malaria en
las zonas donde es endémica, principalmente en África.
En el 2022 hubo unos 249 millones de casos de malaria en
todo el mundo, el 93% ubicados en África, donde hay un grave problema de
infradiagnóstico por la escasez de recursos.
Actualmente, el método de referencia para el diagnóstico de
la malaria es la visualización de los parásitos, por parte de un experto, en un
microscopio óptico a partir de muestras de sangre, un procedimiento manual,
largo y repetitivo, que, sumado a la falta de personal técnico, provoca ese
infradiagnóstico.
En este contexto, un equipo de investigadores en
microbiología del Hospital Vall d’Hebron, la Universidad Politécnica de
Cataluña – Barcelona Tech (UPC) y la Fundación Probitas, ha presentado un nuevo
método de diagnóstico para la malaria.
Se trata de iMAGING, una aplicación para móvil
que utiliza inteligencia artificial para procesar las imágenes digitales de las
muestras de sangre y determinar si hay o no infección; en caso positivo,
también determina la densidad y el estadio de la infección parasitaria.
Para captar las imágenes se ha diseñado un microscopio
robotizado a partir de un microscopio óptico normal con piezas creadas con
impresión 3D, lo que ha abaratado su producción.
La app se conecta al microscopio mediante Bluetooth y
controla los movimientos y el enfoque del mismo para analizar automáticamente
la muestra y obtener las imágenes necesarias para el diagnóstico.
El personal técnico solo tiene que preparar las
muestras, lo que reduce considerablemente su carga de trabajo y la posibilidad
de errores.
Los resultados del primer prototipo de iMAGING, que se han
publicado en la revista Frontiers in Microbiology, indican que tiene una
fiabilidad de más del 90% en el laboratorio.
El próximo paso previsto para los investigadores es probar
la nueva aplicación en el terreno, en zonas endémicas.
La malaria es una enfermedad infecciosa transmitida por
picaduras de mosquito y causada por parásitos del género Plasmodium; el 93% de
los casos se dan en África, continente que contabiliza el 95% de las
defunciones por esta enfermedad.
Por la globalización y la crisis climática, el mosquito
portador del parásito llega a nuevas áreas que cuentan con poca preparación y
recursos para hacerle frente.


Comentarios