Ponerse cómodo: El sueño puede faltar si la cama no es cómoda, si las almohadas
no son las correctas, si hay mucho ruido, mucha luz o cualquier otro asunto que
nos resulte incómodo. Lo ideal es que busquemos un ambiente para dormir oscuro,
silencioso, confortable y fresco. Además, la habitación solo debe ser para
dormir, no se debe trabajar, comer ni tener una televisión en ella.
Limitar la cafeína y el
alcohol: Aunque el alcohol puede darte
sueño, no será un sueño reconfortante y te despertarás con dolor de cabeza, de
estómago y la vejiga llena. Además, una vez lo efectos del alcohol se pasan,
sucede exactamente lo contrario: es más difícil volver a dormirse.
La cafeína: Estimula el cerebro, por lo que debemos limitar la ingesta
diaria a dos tazas al día, evitando consumirlas por la tarde y la noche.
Mantener un horario
normal: Tal vez es una de las mejores
normas para las personas que tienen imsonmio es la de mantener unos
horarios de sueño normales y estrictos, incluso los fines de semana. Si una
noche no te puedes dormir, despiértate a la hora habitual y no duermas siesta,
ya que esto te puede hacer más difícil dormir la noche siguiente.
Establecer un ritual antes de
ir a la cama: Establecer un ritual puede ser
bueno, ya que refuerza la idea de que es momento de ir
a la cama. Una ducha o baño caliente dos horas antes de ir a la
cama es una excelente forma de relajar el cuerpo. Si quieres
puedes añadir unas sales de Epsom al baño y dejarlas actuar unos 15 minutos.
Hacer o no ejercicio? En este punto, todo depende de la persona. Algunos estudios
demuestran quehacer ejercicio por la tarde-noche es negativo, ya que
genera demasiada adrenalina y no nos permite descansar. Por otra parte, otros
estudios dicen que el ejercicio genera un cansancio extra que nos hace más
fácil descansar. Creo que cada persona es un mundo, así que deberías ver y
probar cuál patrón se adapta mejor.
Tener sexo: No es una receta para todas las noches, pero lo cierto es
que mantener relaciones sexuales hace que nos durmamos más
rápidamente -especialmente los hombres-. Esto se debe a que, tanto hombres como
mujeres, tras un orgasmo produce oxitocina, que ayuda a dormir mejor.
Además, los hombres producen prolactina, una hormona que está presente en altas
dosis durante el sueño.
Prueba algo de azúcar: Aunque ya has comido hace un par de horas, puedes consumir un
pequeño snack dulce antes de irte a la cama. El azúcar consumido media hora
antes de ir a la cama puede actuar como un sedante natural:
puede ser una cucharada de miel en un té, o una galleta casera.
Valeriana: La valeriana es una hierba medicinal utilizada
a menudo para el insomnio, que aumenta también la cantidad de tiempo que
permanecemos en fase REM. Esto se debe a que contiene potentes químicos que
actúan como sedantes y relajantes musculares.
Permanecer lejos del
teléfono: Dormir con el teléfono cerca es
malo: las ondas que emiten estos aparatos suprimen la producción de
melatonina, una hormona que te hace sentir sueño. Además, este tipo de aparatos
estimulan la mente, haciendo más difícil el dormir bien.
Foto de: Pinterest
Texto de: Otra medicina
Texto de: Otra medicina
0 Comentarios