Joanna Guillén Valera
Según datos de la Federación Mundial de Neurología (WFN), por su
siglas en inglés), más de 3.400 millones de personas, es decir, más del
40% de la población mundial, viven con alguna enfermedad neurológica, lo que
convierte a estas patologías en la principal causa de
discapacidad en el mundo y en su segunda causa de
muerte, con unos 11 millones de fallecimientos al año.
El 22 de julio se celebra el Día Mundial del Cerebro.
Aprovechando la celebración, la Sociedad Española de Neurología quiere recordar
que en España se tarda una media de 109 días para acceder a
una consulta de Neurología. El acceso a la asistencia y la prevención de
enfermedades son las herramientas con las que contamos para cuidar la salud de
nuestro cerebro.
¿Cómo reconocer que nos pasa algo?
A veces somos reacios a ir al médico porque no estamos
seguros de si nos pasa algo, o porque creemos que ya se pasará. Pero hay
problemas que requieren asistencia sino inmediata, sí rápida. Según cuenta a
CuídatePlus Carmen Casal, vicepresidenta de Enfermería de la
Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias.
A veces los problemas neurológicos no tienen un comienzo
espectacular. Por eso, Casal nos indica que hay que prestar atención a estos
síntomas y acudir a urgencias:
- Si
aparece un pequeño hormigueo o
se duerme un brazo, una pierna o un lado del cuerpo de repente, aunque no
llegue a paralizarse, hay que ir a recibir asistencia de manera urgente.
- Si
nos trabamos al hablar o no conseguimos encontrar palabras sencillas o no
entendemos lo que nos dicen.
- Si
tenemos una pérdida de visión brusca o vemos
doble.
- Si
súbitamente aparece un dolor de cabeza que en pocos segundos alcanza su
máxima intensidad y lo calificaríamos como el peor dolor de tu
vida.
- Inestabilidad
al caminar o sensación de que todo da vueltas de forma súbita.
Síntomas de una alerta neurológica
Esos son algunos de los signos de que algo está pasando,
pero hay otros en los que el cerebro nos avisa bruscamente de que algo está
pasando. Si esto ocurre hay que llamar o acudir a emergencias:
- Debilidad
repentina o parálisis en un lado de la cara, un brazo
o una pierna.
- Pérdida
de conocimiento o desmayo de aparición brusca.
- Convulsiones (pérdida
de conciencia acompañada de sacudidas del cuerpo).
- Fiebre
alta acompañada de rigidez en el cuello
(dificultad o dolor para doblar la barbilla hacia el pecho) y
desorientación o confusión.
Detrás de estos síntomas, alertan desde Semes, puede estar
un ictus,
una crisis convulsiva, una meningitis o
una encefalitis,
patologías en las que una atención precoz puede marcar la diferencia.
Enfermedades del cerebro
Entre las enfermedades que hemos comentado, las que más se
atienden en urgencias, apunta Casal, son el ictus y las
convulsiones. Las convulsiones o crisis
epilépticas pueden aparecer como pérdida de conciencia, rigidez
muscular, sacudidas violentas del cuerpo y salida de espuma por la boca en
algunas ocasiones.
Se estima que una de cada cuatro personas en el mundo
sufrirá un ictus a
lo largo de su vida, una enfermedad que cada año afecta a alrededor de 120.000
personas en España y provoca cerca de 25.000 fallecimientos. Cuando se
produce un ictus, reconocer los síntomas y actuar con rapidez resulta decisivo para
las posibilidades de recuperación. Sus síntomas más reconocibles son: cara
torcida, falta de fuerza en un brazo/pierna y problemas para hablar.
Regla cara-brazo-habla
Casal propone la regla cara-brazo-habla para
identificar en pocos segundos que estamos ante un ictus y llamar a los
servicios de emergencias. Solo con que aparezca uno de ellos ya hay que actuar inmediatamente.
- Cara:
pide a la persona que sonría o enseñe los dientes. ¿Se le tuerce
la boca o un lado de la cara se queda caído?
- Brazo:
pide que levante los dos brazos hacia el frente. ¿Uno de los brazos no
sube o se cae hacia abajo por falta de fuerza?
- Habla:
Pide que repita una frase sencilla. ¿Arrastra las palabras, dice cosas sin
sentido o no puede hablar?
Solo o acompañado
Si estamos solos y notamos alguno de estos síntomas lo
primero que hay que hacer es llamar al 112 y decir dónde nos
encontramos por si perdemos el conocimiento después. Si estamos en casa es
conveniente dejar la puerta abierta para que los médicos de emergencias puedan
entrar y sentarnos para evitar caídas.
Si, por el contrario, somos los acompañantes hay que llamar
a emergencias. Hay que anotar la hora para tener constancia de
cuándo aparecieron los primeros síntomas, puesto que de ello dependerá el
tratamiento.
Si la persona está consciente hay que procurar tumbarla
o reclinada en una postura cómoda. Si ha perdido el conocimiento pero
respira se la debe colocar de lado en la posición lateral de seguridad. Es muy
importante no darle comida ni bebida y esperar hasta que
llegue la asistencia.
Fuente: https://cuidateplus.marca.com/
0 Comentarios