Friegas los platos, limpias el suelo y desinfectas el baño. Lo haces cada día sin pensarlo. Pero ¿sabes qué contienen realmente los productos de limpieza y qué repercusiones ocasiona en tu cuerpo una exposición continua? Un experto nos da las claves para saber leer las etiquetas.
Los
productos que utilizamos para fregar los platos, limpiar el suelo o
lavar la ropa contienen químicos invisibles que no por el hecho de
estar aprobados resultan inocuos, y pueden contener disruptores
endocrinos, según explica David
Céspedes, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública.
Que un
producto esté en el mercado significa que la evidencia disponible en el momento
de su aprobación no ha demostrado toxicidad a las dosis esperadas de uso.
"Pero esto no significa que sea inocuo de forma definitiva", explica
David Céspedes. "La regulación siempre va por detrás de la
ciencia".
Evaluación
por compuesto, no por mezcla
Los
detergentes, lavavajillas, friegasuelos y suavizantes son mezclas complejas de
tensioactivos, conservantes, fragancias, solventes y biocidas, según explica
Céspedes. En la Unión Europea estos productos están regulados
principalmente por el Reglamento (CE) 648/2004 sobre detergentes y el
Reglamento REACH, que exige evaluación toxicológica antes de su
comercialización. "Pero hay un problema estructural importante: esa
evaluación se hace compuesto por compuesto, no sobre la mezcla real a la
que nos exponemos cada día", aclara David Céspedes.
"Ningún
organismo regulador evalúa el efecto combinado de todos los ingredientes de
un producto de limpieza. Y sin embargo, eso es exactamente lo que respiras
cuando friegas el baño", precisa este experto.
Qué son
los disruptores endocrinos
Los
disruptores endocrinos son sustancias que interfieren con el sistema
hormonal del organismo. Pueden hacerlo mimetizando una hormona,
bloqueándola o alterando su síntesis o transporte. Y lo más preocupante, según
el especialista, es que puede hacerlo a dosis muy por debajo de las que producen
toxicidad aguda: "No hay que intoxicarse para que hagan efecto.
El problema es la exposición crónica, acumulada a lo largo de
años", explica Céspedes
La
Organización Mundial de la Salud publicó un informe en 2012, actualizado en
2020, que vincula la exposición a estos compuestos con alteraciones
reproductivas, tiroideas, metabólicas y oncológicas, recuerda este especialista
quien añade que varios de los ingredientes presentes en productos de limpieza
doméstica comunes entran en esta categoría.
Esther
Torija, directora de Marketing en Búfalo Werner & Mertz S.A, empresa
dedicada al sector de la limpieza y el cuidado, señala la importancia
de evaluar la bioacumulación en los productos de limpieza, relacionada
precisamente, entre otros aspectos, con los disruptores endocrinos, que pueden
alterar el equilibrio hormonal y los procesos vitales mencionados.
El hogar,
fuente de exposición
El hogar es
una fuente relevante de exposición porque estos productos se usan en
superficies donde se prepara comida, generan aerosoles que se inhalan,
especialmente los sprays, y sus residuos permanecen en superficies y tejidos,
indica David Céspedes. "No es una exposición puntual. Es todos los
días, durante décadas."
Ingredientes
que más preocupan
Los
ingredientes que más preocupan a los expertos, según señala el doctor Céspedes,
son los siguientes:
Triclosan:
el antibacteriano que no debería estar ahí.
Presente en
jabones antibacterianos y algunos detergentes. La Administración de Alimentos y
Medicamentos de Estados Unidos (FDA) lo prohibió en jabones de manos en 2016,
después de comprobar que no ofrece ningún beneficio superior al jabón
convencional y de que hay evidencia de alteración tiroidea y
contribución a resistencias antibióticas. En la UE su uso está restringido en
cosméticos, pero persiste en otros productos, indica David Céspedes.
Parabenos:
conservantes con actividad hormonal.
El
propilparabeno y el butilparabeno actúan como estrógenos débiles en el
organismo. El Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la UE
(SCCS) los ha restringido en cosméticos infantiles precisamente por esta razón.
Su presencia en productos de limpieza es menor, pero existe.
Fragancias sintéticas:
la trampa del "parfum".
El
ingrediente que más debería hacer sospechar de una etiqueta es uno que parece
inofensivo: la palabra "parfum". Bajo esa denominación puede
esconderse una mezcla de decenas de compuestos distintos, incluidos almizcles
sintéticos como el galaxolide o el tonalide, que se acumulan en el tejido
adiposo y en la leche materna. "Es completamente legal y completamente
opaco para el consumidor", apunta el doctor Céspedes
Conservantes
liberadores de formaldehído: el carcinógeno que no se declara.
Ingredientes
como la DMDM hidantoína o la imidazolidinyl urea liberan formaldehído
lentamente durante el uso. El formaldehído está clasificado como carcinógeno
del Grupo 1 por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer
(IARC). "El consumidor no lee 'formaldehído' en la etiqueta, lee
un nombre que no le dice nada. Pero el efecto es el mismo", advierte
Céspedes.
1,4-dioxano:
el contaminante invisible
Este
probable carcinógeno —Grupo 2B de la IARC— ni siquiera es un ingrediente
declarado. Se forma como subproducto durante la fabricación de algunos
tensioactivos comunes, como el laureth sulfato. No aparece en ninguna etiqueta
porque técnicamente no se añade: es un contaminante de proceso. La
FDA estadounidense impulsó desde 2019 una reducción voluntaria en cosméticos;
en la UE no hay límite específico para productos de limpieza.
Compuestos
de amonio cuaternario (QAC): el desinfectante bajo la lupa
Ampliamente
usados en desinfectantes domésticos, estudios recientes —publicados en Birth
Defects Research en 2021 y revisados en Environmental Science
& Technology en 2023— han encontrado asociaciones con toxicidad
reproductiva en modelos animales. La evidencia en humanos es todavía
incipiente, pero suficiente para que la Agencia de Protección Ambiental de
Estados Unidos haya iniciado una revisión de su clasificación, indica este
experto.
Qué dicen
los estudios
Más allá de
los compuestos individuales, hay dos líneas de evidencia especialmente sólidas
sobre el impacto de los productos de limpieza en la salud respiratoria.
Un
metaanálisis publicado en el British Medical Journal en 2007 mostró
que el uso habitual de sprays de limpieza doméstica se asocia con un aumento
del riesgo de asma en adultos de casi un 50%. Y una cohorte noruega de más de
6.000 personas publicada en 2018 en el American Journal of
Respiratory and Critical Care Medicine encontró que personas que
usaban productos de limpieza con frecuencia sufrían un deterioro de la función
pulmonar equivalente a fumar 20 cigarrillos al día durante 10
años.
"El
problema no es que limpies tu casa. El problema es limpiarla con
spray en un espacio sin ventilación, todos los días, durante años. Eso es
lo que los estudios asocian con daño pulmonar", explica el doctor
Céspedes.
A esto se
suman los efectos sobre la piel. La metilisotiazolinona (MI), un
conservante muy frecuente, se ha convertido en uno de los principales
alérgenos de contacto emergentes en Europa en la última década. El SCCS
emitió un dictamen en 2013 recomendando su eliminación de productos que
permanecen en contacto con la piel.
En la
empresa de productos de limpieza tienen claro que, además de la
eficacia de los productos, un aspecto primordial es la protección de la
piel, por eso es uno de los aspectos que más cuidan, dado que puede
verse afectada por las sustancias con las que entran en contacto,
particularmente en el caso de piel sensible, dermatitis irritativa o alérgica,
y en grupos de población como bebés, ancianos, personas con piel atópica o
embarazadas, entre otros grupos colectivos, según explica Esther Torija.
Algunas
empresas, como esta, han optado por poner en el mercado productos que no
llevan microplásticos, con fórmulas cien por cien veganas y "una
selección del resto de componentes. Por ejemplo, si usamos una fragancia o un
colorante, es la propia natural de los ingredientes de origen vegetal que
usamos, con fórmulas sin conservantes añadidos o conservantes seguros y
tensioactivos naturales", precisa Esther Torija.
Fuente: https://cuidateplus.marca.com/
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