Olalla Argibay
y Jerián
González
¿Tienes mal aliento de forma habitual y no sabes por qué?
La halitosis es
un problema bastante frecuente que, además de resultar incómodo para quien lo
padece, puede afectar a las relaciones sociales y a la confianza
personal. No siempre es fácil identificar su causa y, además, existe la
creencia de que el problema procede del estómago. En realidad, aproximadamente
9 de cada 10 casos de halitosis genuina (mal aliento real y objetivable) tienen
su origen en la boca.
Las bacterias, principales responsables
El mal olor aparece principalmente como consecuencia de la
actividad de determinadas bacterias presentes en la cavidad bucal. Estas
bacterias degradan restos de alimentos y proteínas y producen unos compuestos
que contienen azufre y que son responsables del característico olor
desagradable.
Uno de los lugares donde más fácilmente se acumulan estas
bacterias es la lengua, especialmente en su parte posterior. Por eso, aunque
una persona se cepille los dientes correctamente, puede seguir teniendo
halitosis si no presta atención también a la limpieza de la lengua. La
acumulación de placa bacteriana, las caries, una higiene
bucodental insuficiente o determinadas enfermedades de las encías pueden
favorecer todavía más la aparición del mal aliento.
Halitosis y encías: una estrecha relación
Las enfermedades de las encías, como la gingivitis y
la periodontitis, pueden estar detrás de una halitosis persistente. Cuando
existe inflamación o infección periodontal, las bacterias se acumulan
alrededor de los dientes y debajo de las encías, favoreciendo la producción de
compuestos responsables del mal olor.
El mal aliento puede ser uno de los signos que alerten de
un problema periodontal, especialmente cuando aparece acompañado de otros
síntomas como sangrado de las encías al cepillarse, encías inflamadas o
enrojecidas, mal sabor de boca, retracción de las encías o movilidad de los dientes.
En estos casos, intentar disimular el olor con un chicle, un spray o un
colutorio puede proporcionar una sensación de frescor, pero no soluciona el
problema que lo está provocando.
¿Por qué tenemos mal aliento al despertarnos?
Es habitual notar cierto mal aliento al levantarse.
Durante el sueño, disminuye la producción de saliva y, al
existir menos saliva, las bacterias tienen más facilidad para acumularse y
producir compuestos malolientes. También puede aparecer después de varias horas
sin comer, en situaciones de estrés o cuando
existe sequedad de boca.
Este tipo de halitosis suele ser temporal y mejora
después de beber agua, comer y realizar una adecuada higiene bucodental. El
problema aparece cuando el mal olor persiste durante todo el día o se mantiene
durante semanas.
¿Qué hacer para combatir la halitosis?
La primera medida es mantener una correcta higiene
bucodental. Hay que cepillarse los dientes al menos dos veces al día,
limpiar diariamente los espacios entre los dientes y prestar atención a la
lengua. También es importante mantener una buena hidratación y evitar
el tabaco, que puede
favorecer la sequedad de boca y contribuir a la aparición del mal aliento.
Los colutorios pueden ser útiles en determinadas
circunstancias, pero no deben utilizarse para sustituir el
cepillado ni para ocultar de manera permanente un problema que necesita
tratamiento. Su utilización debe responder a las necesidades de cada
persona y, cuando sea necesario, a la recomendación de un profesional.
Y si existe gingivitis o periodontitis, será necesario tratar la enfermedad de
las encías. La mejora de la salud periodontal puede contribuir también a
reducir la halitosis y mejorar la calidad de vida del paciente.
¿Cuándo hay que consultar al dentista?
Cuando una persona presenta un problema persistente, lo
recomendable es comenzar por una revisión de la boca. Si el mal aliento es
ocasional, especialmente al despertar, no tiene por qué ser motivo de
preocupación. Pero si la halitosis persiste, aparece con frecuencia o se
acompaña de sangrado de las encías, inflamación, mal sabor de boca o movilidad
dental, conviene consultar con un dentista.
Porque el mal aliento no es solamente una cuestión
estética. En ocasiones, puede ser la primera pista de que algo no funciona
correctamente en nuestra boca.
Fuente: https://cuidateplus.marca.com/
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