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5 alimentos que suelen guardarse mal en la nevera (y cómo conservarlos mejor)

CARLOS CANDELARIO 10:11 a.m.

Escrito por Daniela Bernal

A diferencia de la creencia popular, los tomates enteros se conservan mejor a temperatura ambiente que en la nevera. Descubre el porqué a continuación.



Al llegar a casa del supermercado, la acción más común es guardar en la nevera gran parte de los alimentos, como las frutas, las verduras, las carnes, los quesos, entre otros. Si bien es cierto que muchos de ellos requieren de refrigeración para su conservación, hay casos en donde el frío tiene el efecto contrario, acelerando la descomposición o cambiando las texturas.


La clave para conservar cada alimento de la mejor manera pasa por revisar sus condiciones o necesidades concretas. Si se encuentra entero o cortado, fresco o cocido, si absorbe olores o si produce humedad, todos estos factores juegan un papel. Te contamos algunos de los alimentos más comunes que solemos conservar de manera equivocada en la nevera.

1. Tomates enteros

Por lo general, solemos guardar los tomates enteros en la nevera. Bien sea en un frutero dentro de ella o en el cajón de vegetales. Pero, el frío daña la estructura de las membranas celulares de la pulpa, dándole una textura blanda y harinosa. Para evitar esto, una mejor alternativa es dejar los tomates enteros a temperatura ambiente, en un frutero en la encimera, alejados de fuentes de calor y de la luz solar directa.

Este método de conservación también funciona con las patatas y las cebollas enteras. Ahora, si el tomate está cortado, debe ir a la nevera sí o sí. Guardándolo en un recipiente limpio y hermético.

2. Pan

Existe la creencia de que guardar una barra de pan en la nevera aumenta su duración. Pero la realidad es diferente. Las temperaturas bajas de la nevera hacen que las moléculas de almidón en el pan se cristalicen, provocando que la miga se reseque y se vuelva correosa en pocas horas.

En este caso, basta con conservar el pan en una panera o bolsa de tela, que le permita la transpiración. Así durará por un par de días. Pero, si deseas mantenerlo por varias semanas, congélalo en bolsas herméticas bien selladas.

3. Hierbas frescas

Ten en cuenta que las hierbas aromáticas, como la albahaca o el perejil, son delicadas y se deterioran con facilidad, si las dejas dentro del empaque plástico del supermercado. En el caso de la albahaca, ella no tolera muy bien las bajas temperaturas. De manera que coloca el ramo en un vaso con un poco de agua y déjala en la encimera como si fuera un florero. Se conservará por unos días.

Mientras que el perejil o el cilantro sí pueden ir a la nevera. Tan solo recorta un poco los tallos, envuelve las ramas en papel de cocina e introdúcelas en un recipiente con tapa en la parte media del refrigerador.

4. Frutas cortadas

Al igual que los vegetales cortados, las frutas picadas deben ir a la nevera. Y es que al no contar con la protección estéril de la cáscara, son más propensas a la proliferación de bacterias. Los expertos de FoodSafety señalan que las frutas o verduras cortadas deben mantenerse a una temperatura de 4 °C o menos. Siempre en recipientes limpios y con su tapa, separados de carnes y quesos que puedan gotear. Todo esto para evitar la contaminación cruzada.

5. Sobras en recipientes grandes o destapados

Hay quienes meten directo en la nevera la olla con las sobras de alimentos de la cena. Esto representa un error. Los recipientes profundos retienen el calor por más tiempo, creando el ambiente ideal para que proliferen los microorganismos. Y si la olla está destapada, absorberá los olores de otros alimentos.

El Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos de los Estados Unidos (FSIS) recomienda enfriar las sobras con rapidez, repartiéndolas en recipientes poco profundos y con su tapa. Luego, debes llevarlos a la nevera antes de que transcurran dos horas de su cocción, para su buen mantenimiento.

En fin, conservar mejor los alimentos no implica meter todo a la nevera o dejarlo todo afuera. Significa saber qué necesita frío, qué necesita aire, qué debe taparse y qué conviene consumir antes para disfrutar de una despensa segura y sabrosa.

Fuente: https://mejorconsalud.as.com/

 

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