Escrito por Daniela
Bernal
A diferencia de la creencia popular, los tomates enteros se conservan mejor a temperatura ambiente que en la nevera. Descubre el porqué a continuación.
Al llegar a casa del supermercado, la acción más común es
guardar en la nevera gran parte de los alimentos, como las frutas, las
verduras, las carnes, los quesos, entre otros. Si bien es cierto que muchos de
ellos requieren de refrigeración para su conservación, hay casos en donde el
frío tiene el efecto contrario, acelerando la descomposición o cambiando las
texturas.
La clave para conservar cada alimento de la
mejor manera pasa por revisar sus condiciones o necesidades concretas. Si
se encuentra entero o cortado, fresco o cocido, si absorbe olores o si produce
humedad, todos estos factores juegan un papel. Te contamos algunos de los
alimentos más comunes que solemos conservar de manera equivocada en la nevera.
1. Tomates enteros
Por lo general, solemos guardar los tomates enteros en la
nevera. Bien sea en un frutero dentro de ella o en el cajón de vegetales. Pero,
el frío daña la estructura de las membranas celulares de la pulpa, dándole una
textura blanda y harinosa. Para evitar esto, una mejor alternativa es dejar
los tomates enteros a temperatura ambiente, en un frutero en la encimera,
alejados de fuentes de calor y de la luz solar directa.
Este método de conservación también funciona con las
patatas y las cebollas enteras. Ahora, si el tomate está cortado, debe ir a la
nevera sí o sí. Guardándolo en un recipiente limpio y hermético.
2. Pan
Existe la creencia de que guardar una barra de pan en la
nevera aumenta su duración. Pero la realidad es diferente. Las temperaturas
bajas de la nevera hacen que las moléculas de almidón en el pan se cristalicen,
provocando que la miga se reseque y se vuelva correosa en pocas horas.
En este caso, basta con conservar el pan en una panera o bolsa de tela, que le
permita la transpiración. Así durará por un par de días. Pero, si
deseas mantenerlo por varias semanas, congélalo en bolsas herméticas bien
selladas.
3. Hierbas frescas
Ten en cuenta que las hierbas aromáticas, como la albahaca o el perejil, son
delicadas y se deterioran con facilidad, si las dejas dentro del empaque
plástico del supermercado. En el caso de la albahaca, ella no tolera muy
bien las bajas temperaturas. De manera que coloca el ramo en un vaso con un
poco de agua y déjala en la encimera como si fuera un florero. Se conservará
por unos días.
Mientras que el perejil o el cilantro sí pueden ir a la
nevera. Tan solo recorta un poco los tallos, envuelve las ramas en papel de
cocina e introdúcelas en un recipiente con tapa en la parte media del
refrigerador.
4. Frutas cortadas
Al igual que los vegetales cortados, las frutas picadas
deben ir a la nevera. Y es que al no contar con la protección estéril de la
cáscara, son más propensas a la proliferación de bacterias. Los expertos de FoodSafety
señalan que las frutas o verduras cortadas deben mantenerse a una temperatura
de 4 °C o menos. Siempre en recipientes limpios y con su tapa, separados de
carnes y quesos que puedan gotear. Todo esto para evitar la contaminación
cruzada.
5. Sobras en recipientes grandes o destapados
Hay quienes meten directo en la nevera la olla con las
sobras de alimentos de la cena. Esto representa un error. Los recipientes
profundos retienen el calor por más tiempo, creando el ambiente ideal para que
proliferen los microorganismos. Y si la olla está destapada, absorberá los
olores de otros alimentos.
El Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos de
los Estados Unidos (FSIS) recomienda enfriar las sobras con rapidez,
repartiéndolas en recipientes poco profundos y con su tapa. Luego, debes
llevarlos a la nevera antes de que transcurran dos horas de su cocción, para su
buen mantenimiento.
En fin, conservar mejor los alimentos no implica meter todo
a la nevera o dejarlo todo afuera. Significa saber qué necesita frío, qué
necesita aire, qué debe taparse y qué conviene consumir antes para disfrutar de
una despensa segura y sabrosa.
Fuente: https://mejorconsalud.as.com/


Comentarios