Uno de los más grandes enigmas de la humanidad, el por qué los hombres son infieles, halla por fin respuesta en la comedia romántica "Quiero ser fiel". Esta película, escrita y producida por el tres veces galardonado guionista dominicano Leonardo De León y patrocinada por Claro, promete ser un auténtico filme "Hollywood Style" que, de seguro, llevará al cine dominicano más allá de nuestras fronteras. Y no son solo palabras.
El guión, por ejemplo, que narra la historia de un aspirante a escritor que se convirtió en lo que más temía: un mujeriego con una tienda de repuestos, ha sido seis veces galardonado, fue filmado por Sony Pictures en México y RD, y sus actores principales son los reconocidos Saúl Lizaso, Sandra Echeverría y Dulce María. Y bueno, no todos los días se habla con un destacado guionista "de los países" pero dominicano, por lo que además de conversar de esta nueva producción, aprovechamos la oportunidad para preguntarle sobre el casi desconocido mundo de un guionista de Hollywood, el cual, confiesa, siguió adelante por temor a regresar derrotado.
¿Qué es lo más difícil de ser guionista?
Aprender el oficio. Un guión tiene que estar sustentado en una estructura... y eso lleva tiempo aprenderlo.
¿Por qué escogiste esta carrera?
Por el sueño de ver mi creación en la pantalla grande.
¿Qué se necesita para ser guionista?
La paciencia, que no tenía, pero que tuve que desarrollarla, amar de alguna manera la soledad y ser sensible a las emociones y las situaciones humanas.
¿Crisis de buenos guionistas o crisis de buenos guiones?
Bueno, una cosa lleva a la otra. Todo el mundo tiene una historia que contar, pero escribirla en un guión es algo que lleva tiempo y la mayoría de las personas se cansan antes de concluirlo.
¿El oficio de guionista es bien pagado?
Si logras hacer un buen trabajo sí. Todo el mundo quiere dirigir y emprender nuevos proyectos pero nadie quiere escribir. Hacer un guión no es un trabajo de un día para otro.
¿Qué diferencias hay entre un guionista y un novelista?
El novelista tiene más recursos para escribir, en cambio, un guionista solo puede escribir lo que la cámara ve.
¿Es difícil vender un guión?
Muy difícil. En el cine hay que invertir mucho dinero y vender un guión no es como publicar una novela. Ahora bien, un buen guión te ayuda a conseguir un buen director y buenos actores.
Un guionista es también un vendedor...
En esta época sí. Todos los guionistas son promotores de su proyecto, por eso muchos de ellos terminan, como en mi caso, convirtiéndose en productores de sus obras. Tú eres el más doliente y versado en vender tu proyecto.
¿Cómo identificas un buen guión?
Paradójicamente, un buen guión debe tener una estructura muy visible en la que distingas claramente el primer, segundo o tercer acto, pero a la vez no puede ser algo muy técnico o mecánico. Si la estructura no está, la película se cae. Así que una buena historia + una buena estructura = guión.
Has ganado varios premios, ¿en qué han cambiado tu carrera?
Me han dado más confianza en mí y en mi trabajo. Cuando recibí el primer reconocimiento fue un momento muy bonito que llevó muchos años alcanzar.
¿De dónde te vienen las ideas?
De mis propias vivencias. Esto no quiere decir que las haya vivido, pero hay situaciones que te ocurren, que ves o has leído que inspiran. Es imposible escribir si no has vivido o no eres observador y esa es la gran virtud y definición de un escritor.
¿De qué nunca escribirías?
De cosas negativas o depresivas que muestren un mundo sin esperanza. Soy un optimista natural, por lo que mis películas siempre tendrán un final feliz.
Fuente: http://www.diariolibre.com/
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