“Este
sistema está corrompido…. y sé que está corrompido porque lo digo desde
adentro.”
Yeni
Berenice Reynoso, fiscal del Distrito.
A la fiscal del Distrito Nacional la
amenazaron, en su propio despacho. Y no fue un fantasma, ni un conjunto de
sectores anónimos e intangibles como los que presionaron a Jorge Subero Isa con
el caso antológico de la Sun Land.
A la magistrada no le enviaron un mensaje
metafórico, ni le hicieron una llamada con la típica voz grave de gánster
cinematográfico. Tampoco le bajaron “una línea” dentro de un sobre de papel
manila.
Alguien, con un nombre, un apellido y una
cédula de identidad, entró a la oficina de la aguerrida cibaeña y le advirtió:
O archivas el expediente de Víctor Díaz Rúa (exministro de Obras Públicas
acusado de cometer actos de corrupción), o serás destituida.
El nombre de esa persona que se creyó poseedora o representante de un
poder superior al de la autoridad debidamente constituida deber ser de
conocimiento público y judicial.
La misma fiscal denunció el hecho frente
a la jueza Margarita Cristo Cristo, para ilustrar la intensidad de la presión
que está recibiendo por llevar adelante el caso del secretario de Finanzas del
Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y cercano colaborador del
expresidente Leonel Fernández.
Esta amenaza a Yeni Berenice Reynoso no
es una simple jugada política en busca de mantener el reino de impunidad
construido por el leonelato. Es un delito, cometido en el mismo Palacio de
Justicia de Ciudad Nueva, sobre la persona que encarna al Ministerio Público en
la capital de República Dominicana.
Quien amenazó a la fiscal del Distrito
intentó abiertamente obstruir la acción de la Justicia, y su intento,
reconocido y denunciado por la magistrada, sí está debidamente tipificado. Esta
vez no hay excusas para la impunidad.
El nombre de esa persona que se creyó
poseedora o representante de un poder superior al de la autoridad debidamente
constituida deber ser de conocimiento público y judicial. Su falta, hasta ahora
minimizada o ignorada en la mayoría de los reportes periodísticos, puede ser
más grave, más nociva, más madrina de la delincuencia política que las
adjudicadas a la jueza Cristo Cristo.
No nos dejemos llevar por el espectáculo
mediático de siempre, porque, a fin de cuentas, la jueza sería un peón del
ajedrez, una marioneta reemplazable de aquel individuo pendiente de
identificar.
Si queremos llegar al fondo, a la raíz de
la corrupción que se traga a diario los recursos y las bases institucionales de
este intento de República, los ciudadanos y ciudadanas, además de respaldar a
Yeni Berenice Reynoso, debemos exigir la publicación de ese nombre
procurador de la impunidad.
Necesitamos saber quién usa amenazas para
impedir que el secretario de Finanzas del PLD sea investigado. ¿Es un
funcionario del gobierno de Danilo Medina? ¿Es miembro del Comité
Político peledeísta? ¿Fue alguien del Poder Judicial? ¿Es otro colaborador de
Leonel Fernández?
Algunos comunicadores y bocinas de altos
decibeles han lanzado varias especulaciones al respecto. Pero la
respuesta certera y esclarecedora la tiene la fiscal del Distrito. Sólo ella
puede iniciar de inmediato la condena pública y judicial de ese peligroso
representante de la delincuencia política nacional. ¡Exijamos la respuesta!
El autor
Periodista dominicano. Ha trabajado en los periódicos Listín Diario y El Caribe. Desde el 2009 forma parte del equipo de conductores de Voces Nuevas, el espacio juvenil del matutino televisivo Uno+Uno.
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