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Orgasmo femenino: ni se consigue solo con la penetración ni las mujeres tardan más en llegar que los hombres


Uno de los mitos más habituales es pensar que las mujeres solo alcanzan el orgasmo durante la penetración.  Contrario a la creencia popular, la mayoría de las mujeres no llega al orgasmo solo con la penetración vaginal. 

Joanna Guillén Valera

El orgasmo femenino sigue siendo una incógnita para muchos hombres. De hecho, todavía hay muchos mitos que giran en torno a este momento de placer de la mujer. En este artículo intentamos arrojar un poco de luz sobre el orgasmo femenino desmintiendo aquellos que, hoy por hoy, siguen en boca de muchos. 

En primer lugar, uno de los mitos más habituales es pensar que las mujeres solo alcanzan el orgasmo durante la penetración.  Contrario a la creencia popular, la mayoría de las mujeres no llega al orgasmo solo con la penetración vaginal. De hecho, las investigaciones muestran que la mayoría de las mujeres necesitan la estimulación el clítoris para alcanzar el orgasmo. 

El segundo mito es que las mujeres fingen los orgasmos y que solo ellas lo hacen. Esto también es falso. Es un error común pensar que solo las mujeres fingen orgasmos, pero según un estudio de Womanizer de 2024, el 42,8% de los hombres a nivel internacional ha fingido un orgasmo alguna vez. Los datos de esta misma encuesta en España en 2026 apuntan en la misma dirección:  solo el 54,5% de los hombres españoles encuestados afirma llegar al orgasmo "siempre" durante el sexo en pareja. Lo que significa que casi la mitad no lo consigue en todos los encuentros. Esa brecha entre expectativa y realidad es terreno fértil para fingir, y confirma que el mito de que "solo ellas fingen" no se sostiene ni siquiera con datos de hombres.  

Las mujeres tardan mucho en llegar

Otro mito muy extendido es el de pensar que las mujeres tardan mucho en llegar al orgasmo, más que los hombres, cuando no es del todo cierto. La realidad es que, en la masturbación, las mujeres llegan al orgasmo tan rápido como los hombres. La idea de que las mujeres tardan más suele perpetuarse por la falta de estimulación adecuada y de conocimiento sobre la anatomía femenina. 

El clítoris sigue siendo la parte del cuerpo femenina que más placer da y con la que se consigue el orgasmo. Esto es así, entre otras cosas, porque el clítoris tiene muchas terminaciones nerviosas. Seguro que lo has oído muchas veces, pero no es del todo exacto. La cifra de 8.000 terminaciones nerviosas proviene en realidad de estudios realizados en ovejas. Investigaciones recientes muestran que el número en humanos es más cercano a 10.281, lo que lo hace aún más sensible de lo que pensábamos. 

¿Por qué es importante saber esto?

Comprender y desmentir estos mitos es fundamental así como conocer cuál es la parte más física del proceso para entenderlo. Como explica Cecilia Bizzotto, sexóloga de JoyClub, “durante el orgasmo femenino intervienen diferentes estructuras del cuerpo, entre ellas la musculatura del suelo pélvico, que realiza contracciones rítmicas involuntarias durante el clímax”. 

En este proceso participan entre otros muchos, “los músculos perineales y otras estructuras de la zona pélvica, además de una respuesta del sistema nervioso que coordina las sensaciones de placer”. Sin embargo, para que estos procesos físicos y neurológicos puedan desarrollarse de forma adecuada, también intervienen factores mucho más personales como “la excitación, la seguridad emocional, la relajación y la conexión con el propio cuerpo”. Por eso, el orgasmo “no depende únicamente de la estimulación física, sino de un conjunto de elementos que permiten a cada mujer vivir el placer de una forma única”.

Entonces, ¿por qué hay muchas mujeres a las que todavía les cuesta disfrutar? Desde Joyclub señalan que no existe una única respuesta. El estrés, la falta de conexión con la pareja, el desconocimiento del propio cuerpo, las expectativas generadas por la pornografía o la presión por “hacerlo bien” pueden influir en la manera en la que una persona vive su placer.

“Muchas veces las mujeres crecemos pensando que nuestro cuerpo tiene que cumplir unas expectativas concretas para ser deseable o para disfrutar plenamente de la sexualidad·, indica. Cuando algo no funciona como esperamos, tendemos a pensar que el problema está en las mujeres, cuando en realidad el placer depende de muchos factores:

  • Cómo nos sentimos
  • Cuánto nos conocemos y la libertad que nos damos para explora

"Alinearnos con nuestro propio placer implica volver a mirar nuestro cuerpo con curiosidad y sin juicios, descubrir qué nos gusta y permitirnos disfrutar sin la presión de tener que cumplir unas expectativas". Conocernos, comunicarnos con nuestras parejas, dedicar tiempo a la conexión, a las caricias o a la exploración "son claves para crear las condiciones necesarias para disfrutar. El orgasmo no debería ser una obligación ni una meta que genere ansiedad”, explica Bizzotto.

Y es que, no todas las personas experimentan el orgasmo de la misma manera ni necesitan los mismos estímulos para disfrutar. Por ello la importancia de abandonar comparaciones y expectativas externas para centrarse en la propia experiencia.

Entre los factores que pueden ayudar a mejorar la experiencia sexual se encuentran:

● Conocer el propio cuerpo: la autoexploración permite identificar qué genera placer y comunicarlo mejor a las parejas sexuales.

● Reducir la presión por llegar al orgasmo: convertirlo en una obligación puede dificultar la conexión con las sensaciones del momento.

● Dedicar tiempo a la excitación: el placer no empieza en el orgasmo, sino en todo el proceso previo.

● Hablar de deseos y preferencias: la comunicación ayuda a crear experiencias más satisfactorias y conscientes.

“La comunicación es una de las herramientas más poderosas para vivir una sexualidad plena. Durante mucho tiempo, muchas mujeres han aprendido a priorizar el placer de la otra persona antes que el propio o han sentido pudor a la hora de expresar qué les gusta, qué necesitan o qué les ayuda a conectar con su deseo. Sin embargo, el placer no debería depender de adivinar, sino de poder hablar, explorar y descubrir juntos. Los datos de Joyclub muestran que todavía existe una necesidad de aprender a comunicarnos mejor en pareja, y precisamente esa conversación es el primer paso para construir encuentros más satisfactorios. Cuando una mujer se siente libre para expresar sus deseos y sus límites, no solo aumenta la posibilidad de disfrutar y alcanzar el orgasmo, sino que también fortalece la confianza y la conexión con su propio cuerpo”, concluye Bizzotto.

Fuente: https://cuidateplus.marca.com/

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