En verano y con la subida de temperaturas vuelve el eterno
debate sobre qué es mejor para enfriar la casa, si el ventilador o el
aire acondicionado. Muchos son defensores a ultranza del aire
acondicionado pero también son muchos los que están en contra por riesgo a
resfriados o porque les reseca mucho la garganta, los ojos y las mucosas. Por
otro lado, también los hay que prefieren el ventilador y que creen innecesario
el uso de aire acondicionado. Pero ¿quién tiene razón? Hablamos
con Miguel
Aguado, experto y divulgador ambiental y profesor del Máster de
Sostenibilidad y Gestión ESG de la Universidad Europea, para que nos explique
los pros y contras de ambos sistemas de refrigeración.
En primer lugar, ¿cuál es la temperatura ideal que debe tener
una casa en verano? Aquí, la respuesta es clara. Según Aguado, “lo mejor es
estar entre los 24 y los 26 grados. Esta es la temperatura más
confortable para todos”. Aunque siempre hay excepciones, como los niños
pequeños o los mayores que “notan el frío o el calor de forma diferente”. En
ambos casos, “los 26-28 grados podría ser una temperatura confortable”.
Antes de tomar la decisión de elegir un ventilador o
un aire acondicionado para refrescar la casa, el experto aconseja
centrarse en tres criterios:
1. Salud
2. Sostenibilidad y eficiencia
energética
3. Ahorro económico
Teniendo estas tres cosas en cuenta, el veredicto de Aguado
es claro: “Sin lugar a dudas la mejor opción es el ventilador”. Entre
las ventajas de un ventilador frente al aire acondicionado, el experto señala
la económica como una de las principales ya que “el consumo es mucho más bajo,
pero, además, “es más saludable porque lo único que hace es mover el aire y,
también, es más cómodo”.
Eso sí, de todos ellos el experto aconseja “el de techo” y
seguir siempre “las recomendaciones del vendedor porque suelen tener una
posición de verano y otra de invierno”. En función de cómo giran las aspas,
informa, “el aire caliente subirá, haciendo que la habitación
esté más fresquita”.
El aire acondicionado, por su parte, es mucho más caro y
suele relacionarse con problemas de salud ya que, como afirma, “la gente pone
temperaturas muy bajas lo que provoca cambios bruscos de temperatura y
problemas de salud”.
Como explica Luís
Manuel Entrenas Costa, jefe del servicio de Neumología del Hospital
Quirónsalud Córdoba, los cambios bruscos de temperatura que
podemos experimentar al pasar del calor de la calle al aire frío de un sitio
climatizado, puede provocar enfermedades respiratorias en verano o
incluso un cuadro vaso-vagal, cuyos síntomas son mareo y sudoración.
El uso del aire acondicionado conlleva pérdida de humedad en
el ambiente, lo que puede ocasionar los siguientes problemas de salud:
- Sequedad
de mucosas.
- Ojos
irritados.
- Dolor
de garganta.
- Alteraciones
en la voz.
- Piel
seca.
- Irritaciones
en la piel o agravamiento de ciertas alergias.
- Dolor
de cabeza crónico.
- Sensación
de cansancio.
- Obstrucción
de la nariz, algo que ocurre en el 35% de personas que disponen de aire
acondicionado en sus hogares, en comparación con el 9% de las que viven en
sitios con ventilación natural.
Por la noche
Una de las preguntas que más hace la gente es sobre las
noches y qué pueden hacer para bajar la temperatura de casa para poder dormir
mejor. En este caso, el experto aconseja, de nuevo, el ventilador de techo, y
tenerlo a una velocidad normal, ni muy rápida ni muy lenta, durante toda la
noche. En el caso del aire acondicionado, alerta, “dormir con él encendido
toda la noche no es buena idea porque puede provocarnos sequedad y que
nos levantemos mal al día siguiente”.
Gasto de energía
En relación al ahorro, es importante saber que “con el
ventilador podemos ahorrar unos 250 euros a lo largo de todo
el verano en comparación con poner el aire acondicionado”.
Si hemos optado por el aire acondicionado, el experto
recuerda la importancia de usarlo como es debido ya que muchas personas creen
que ponerlo y quitarlo es mejor. “No por ponerlo a baja temperatura
lograremos una temperatura óptima en casa”, indica. Lo mejor es “ponerlo
a los grados que queremos (24-26) y dejar que él solo trabaje y ponga
la temperatura más confortable por toda la casa”. Lo otro, afirma, “supondrá un
aumento de energía y de la factura de la luz”. Esto es algo que hay que tenerlo
en cuenta también.
Consejos para tener la casa fría en verano
Dicho esto, si tenemos la mala suerte de vivir en un lugar y
en un edificio o vivienda muy calurosa no nos quedará más remedio que poner
en práctica algunos consejos que nos ayuden a bajar la temperatura del
interior para soportar los días y las noches de mucho calor.
Estos son los 5 consejos básicos:
1. Mantener ventanas y protecciones
solares cerradas.
2. Bajar las persianas ya que el bloqueo
de la radiación solar tanto directa como difusa es clave para reducir las
ganancias térmicas.
3. Producir poco calor en el interior
(abstenerse de encender horno u otras fuentes de calor en la vivienda)
4. Abrir las ventanas cuando la temperatura
exterior es inferior a la interior.
5. En casa usar ropa ligera, tomar
comidas frías, ducharnos o usar toallas de enfriamiento.
Y es que, no solo hay que tratar de mantener nuestro hogar a
una buena temperatura, la nuestra propia es todavía más importante. Por ello,
es esencial hidratarnos constantemente, llevar una ropa adecuada o
mojarnos las muñecas o el cuello. Son las zonas donde más se nota el pulso
y desde donde bajamos nuestra temperatura corporal.
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